Acerca de Surus Creations

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Acerca de Surus Creations 2017-02-20T12:51:55+00:00

 

¿Qué es Surus?

 

Surus es una empresa independiente basada en Elche y Valencia.

Nuestro objetivo, además del obvio de ganarnos honradamente la vida haciendo algo realmente apasionante, es contribuír a mejorar las mesas de wargames de miniaturas con escenografía, miniaturas y otros recursos materiales chulos, útiles para gran variedad de juegos.

Diseñamos con cariño, creando desde una cultura visual y estética compleja, personal, curiosa, académica tanto como pedestre, tan mundana como fricoide.

Prototipamos con mimo, aplicando todas las técnicas a nuestro alcance -tradicionales más habitualmente que digitales, pero sin hacer ascos a nada- para conseguir acabados que nos hagan sentir orgullosos no sólo en el momento de acabar un modelo, sino varios años después.

Moldeamos y colamos (“casteamos”, en neologismo anglófono) con rigor. No es inusual que una pieza sea moldeada varias veces, desperdiciando notables cantidades de silicona, hasta conseguir un molde que produzca copias limpias, nítidas, sin burbujas. O con sólo alguna muy pequeñita.

Por último, tratamos a nuestros clientes -y a los que no son clientes, pero se acercan a charlar con nosotros un rato- con afabilidad y cercanía, aunque sin menoscabo de la profesionalidad que se nos supone. Alguno ha acabado convirtiéndose en amigo.

 

Tenemos además un servicio de pintura de miniaturas por encargo. En él, ofrecemos una calidad que consideramos de tablero-alta. Más allá de la calidad que intentamos conseguir mediante el uso atento de técnicas avanzadas, conocimiento de la teoría del color y materiales de primera línea, tratamos cada mini como si fuera nuestra. Esto suele manifestarse en alargamientos antieconómicos del tiempo de trabajo -pactamos los precios antes, así que sí, somos un poco idiotas-, free-hands inesperados y rupturas visionarias -¿alucinadas?- de los esquemas de color oficiales. A veces, sólo.

 

Íntimamente influídos por el discurso anti-yuppie de Robocop, Aliens, el regreso (¡Que se pudran, amigo!/They can bill me.) y aquel maravilloso capítulo de Futurama del yuppie de los ’80, queremos convertirnos en asquerosamente ricos, pero sin hacer demasiado el Mal en el proceso: tenemos embalajes muy molones, pero completamente reciclables, nos abastecemos en proveedores locales siempre que es posible y mantenemos relaciones con nuestros competidores que van de lo cordial a lo abiertamente amistoso y cooperativo.

 

¿Quién es Surus?

 

A lo largo de estos años, varias personas han colaborado con Surus:

 

Álvaro Gómez, Mr. Fox Talbot. Es el tío maravilloso que montó esta web y que nunca, nunca, nunca, me ha dicho “Tío, no me llames a estas horas con tus chorradas de analfabeto digital”. Gracias a él, no estás leyendo esto es un pergamino.

 

Rafa Ramis. Escultor de miniaturas que ha modelado los personajes que tenemos a la venta.

 

Raúl Guilabert. Autor de alguna que otra de nuestras referencias y auténtica cornucopia de contactos. Es como Rick, el de El Precio de la Historia. “¿Un saco de testículos de unicornio deshidratados para cargar la resina? Sin problema, conozco a un tío en Torrellano que cría unicornios. Te lo saco barato.”

 

Juan Fernández. El genio creativo detrás de nuestras tarjetas y nuestro logo.

 

Carolina Fernández. La genio creativo detrás de nuestros embalajes. Modernos, clásicos, distintos, sobrios, con carácter. ¡Joder, me encantan esos embalajes!

 

Finalmente la parte embarazosa. Surus soy básicamente yo, Roberto Cantos, y es difícil hablar de las buenas cualidades de uno mismo -las malas no suelen especificarse en este tipo de presentaciones- sin parecer un cretino fatuo. Va, voy a intentarlo.

He hecho cosas con las manos durante toda mi vida: ilustración, escultura, miniaturas. Tantas, que una vez me dieron un título de Licenciado en Bellas Artes. También hago cosas con la cabeza: ilustración, escultura, miniaturas, arreglar el mundo apilando quintillos (botellines, unas Ámbar) en la barra del bar, batallar en mundos de cartón y corchopán, cascar nueces (sólo lo intenté una vez, si he de ser sincero, y fracasé dolorosamente). También he aprendido -y ya casi olvidado- suficiente Historia como para conseguir otro de esos títulos de Licenciado. En ocasiones, he convertido todo esto en oficios: profesor de Plástica, de Historia, de Geografía o de lo que se terciase esa tarde en la academia, decorador artístico de locales y eventos o escultor, por ejemplo. Cuando la crisis pegó fuerte -no como ahora, que esto de España parece Las Vegas en Navidad- y me dejó con el culo al aire, decidí coger todo eso y convertirlo en Surus. Es un camino aún inconcluso y rodeado de terrores, pero cada éxito, siempre ganado con sangre -me corto con el cutter una vez por semana, al menos-, sudor y rechinar de dientes, sabe a gloria.

Y considero cada uno de tus comentarios, preguntas, críticas y compras como un éxito.

 

Gracias por acompañarnos.